Relato: Tallando filosofía.
Voy caminando despacio, pegado a los escaparates como esperando que algo me sorprenda pero nada lo hace. Sólo las luces neón de un cartel en el que pone Mahou me hacen detenerme y entrar en su interior.
-Por favor, una caña.
-Ahora mismo.
Me siento en una mesa y vuelvo a conectar mis cascos para no sentirme tan solo, necesito una voz que me haga compañía y una canción que me diga algo para poder sacarle un significado que no tiene nada que ver con lo que en su día pensó el autor.
Esa mesa tenía que ser especial. En ella, algún pequeño filósofo anónimo había plasmado una de sus más célebres frases a base de punzón y esfuerzo. "España es para los españoles". Di un trago y pensé en ayudar a este pequeño filósofo en ciernes en su pensamiento respondiendo del mismo modo y perpetuando con un compás mi mensaje, "¿Qué es ser español?".
Por un momento pude imaginar al filósofo en cuestión en mi misma mesa, observando mi mensaje recién tallado y esperando para establecer un debate y exponerme todo el sistema filosófico que giraba en torno a su frase.
-Ser español es formar parte de un linaje, de una tradición, de una cultura de un país.
-¿Tú dirías que yo soy español?
-Claro ¿por qué no?
-No sé, quizás no lo sea, uno de mis apellidos es francés y aunque mi familia lleva aquí mucho tiempo, quizás en algún tiempo no formaron parte de ese linaje.
-Pero compartes nuestra tradición.
-No me queda otra, no hay más. No es por ser apocalíptico pero estamos condicionados. (que macabra visión)
-Entonces ¿eres español?
-Quizás lo sea, en mi DNI se me otorga esa nacionalidad sin siquiera preguntarme. Ahora, lo que es sentirme español. Pues... no.
-¿No serás nacionalista?
-Tampoco, lo veo una estupidez, tanto el nacionalismo separatista como el que tu practicas, el españolismo rancio. Entiendeme, nacionalista, en el concepto romántico, es quel que ama su nación.
-Entonces ¿de dónde eres?
-No diré aquellas paridas de que soy ciudadano del mundo, sólo diré que habito en este país igual que podría habitar en otro sin mayores problemas. Las naciones y las patrias son argumentos de políticos pobres sin más recursos para ganarse el amor de la gente tocándoles la fibra sensible.
-¿Me estas diciendo que no echarías de menos tu tierra?
-No, en todo caso a la comida y a mis amigos. Camarero otra caña, esto va para largo...
El camarero me mira extrañado como preguntándose qué es lo que va para largo y lejos de imaginar mi debate interno, piensa que estoy deprimido y que no tengo a nadie con quien compartir mi vida.
-¿Qué modelo de España tienes?
-Un estado moderno donde convivan todas las culturas y naciones.
-Una España unida ¿no?
-Claro, veo una tontería eso de separarnos todos para ser más débiles, en política hay que ser ante todo pragmáticos. Además ese separatismo nacionalista aunque nos lo quieren pintar desde la izquierda siempre ha sido burgués y rancio.
-Estás lleno de contradicciones.
-Así es la vida y más en política. Me gusta tener ideas contradictorias porque sé que aunque siempre meto la pata siempre tengo la razón.
Mientras pronunciaba estas palabras me di cuenta que al que veía frente a mi no era el pequeño filosofo, si no yo mismo pidiendo respuestas a preguntas que necesitaba aclarar.


Carmel dijo
A veces esos debates internos nos hacen ver no sólo qué es lo que pensamos y sentimos sino lo absurdo de ciertos términos y preguntas que nos plantea la sociedad en que vivimos.
¿Por qué hay que tener un modelo de...nada?¿Por qué no dejamos que los pueblos se hagan así mismos y escriban sin castigarlos por su historia?...creo que empieza mi conversación interior, hasta luego...
31 Julio 2005 | 01:38 PM