Se va el caimán... se va el caimán
Sí, en Galicia parece que se acaba el Cretácico para dar paso a un ambiente más progresista y menos estancado en los años del franquismo. Por fin el último ministro franquista abandona su puesto de presidente de una comunidad, o al menos, eso parece.
Tras el recuento y revisión de los votos de emigrantes el PP ha perdido la mayoría absoluta, aunque aun así, ha obtenido el 49% de los votos de la población de Galicia convirtiéndose en la primera potencia política de la región y, por tanto, ganando las elecciones, aunque por motivos del sistema de elecciones español necesita del apoyo de otra fuerza política para obtener la presidencia, cosa que no obtendrá de del Bloque Nacionalista Gallego que seguramente dé su apoyo al PSOE.
Esto me inquieta en cierta manera, ¿Quién gobierna realmente? ¿Por qué esta obsesión en la toma de poder hace crear alianzas no muy beneficiosas? ¿Qué precio político pagarán los socialistas de Galicia por el apoyo de los nacionalistas? ¿Y el gobierno central?
Cada vez los partidos nacionalistas están tomando más poder gracias al sistema que España ideó que premia la concentración de votos en una región para que en la transición todas las fuerzas políticas tuvieran una representación similar en el congreso. Esto hace que partidos políticos con sólo 600.000 votos en una determinada comunidad autónoma tengan la misma representación que un partido con 2.000.000 de votos en toda España aunque más repartidos por todo el territorio.
Pero al menos estoy contento de que se haya conseguido sacar del poder al abuelosaurux Fraga que ya se veía como el Papa, muriendo sentado en la silla de poder.